Thursday, August 13, 2009

Publicidad y Televisión: del Eslogan a lo absurdo


Los tiempos, los medios de comunicación y las personas han cambiado, y sin duda, el mundo de la publicidad televisiva parece haber "evolucionado" hacia una dirección sin rumbo definido donde los famosos eslóganes han quedado casi olvidados como un recurso del pasado.

Hasta hace un par de décadas, los anuncios televisivos solían recurrir a la fórmula del slogan. Frases memorables con un contexto comercial como expresión repetitiva de una idea o de un propósito publicitario que en ocasiones generaba un efecto de "eco viral" o coletilla entre los propios consumidores y televidentes convertidos así en evangelistas de una marca o producto.

"limpia, seca y se va" o "el chicle con más amigos". Estos son algunos ejemplos de los slogans más populares de la televisión y seguramente no serán necesarios muchos esfuerzos para recordar o descubrir cuales eran los productos o marcas anunciadas tras estas míticas "frases recurrentes".

Sin duda ello demuestra el potencial y el alto grado del "nivel de recuerdo" que estos slogans generaban entre los consumidores, tanto que incluso muchos de ellos perduran en nuestra memoria hoy en día.

Desde entonces, la evolución de la publicidad televisiva se ha visto afectada por las nuevas tendencias de los consumidores y la saturación publicitaria entre otros muchos factores. Algo que de forma determinante ha llevado a los creativos publicitarios a recurrir o utilizar otras fórmulas o estrategias para generar mayor expectación sobre los anuncios publicitarios.

Muchos de los considerados "mejores anuncios" de la actualidad utilizan la fórmula de contar una historia con gran destreza visual, una "voz en off", un rostro popular o recurren a lo absurdo para generar un mayor impacto. El slogan sigue siendo un recurso utilizado pero lejos de lo que un día fue, pocos son los que consiguen un impacto y un alto nivel de recuerdo.

Siendo críticos pero razonables, no podemos negarlo. Siguen existiendo grandes anuncios y a la vez, hemos de reconocer de que a través del "recurso de lo absurdo" también es posible generar gran expectación y despertar la atención de los consumidores. Gracias a la tecnología y a otros medios como internet, la viralidad está de moda pero seguramente su efecto sea meramente temporal y no perdure en el tiempo como lo consiguieron los "grandes eslóganes".

Si aun así considera u opina que el poder del slogan es un recurso del pasado, debería recordar quién culminó un momento historia al unísono del "Yes we can".